Los productos madereros nos ayudan a respirar al almacenar carbono

¿Sabía que la mitad de la biomasa de la madera es carbono? Cada año, los productos de madera retienen millones de toneladas de CO2 capturadas de la atmósfera. Quick-Step le explica cómo.

Quick-Step wood helps us breathe

Un bosque en casa

Podemos ver a los árboles como aspiradores botánicos. Mediante la fotosíntesis, absorben y almacenan dióxido de carbono (CO2), gas que por su creciente presencia en la atmósfera es uno de los principales responsables del cambio climático. Este carbono solamente se libera de nuevo a la atmósfera si los árboles se pudren o se queman.

Sin embargo, al talar un árbol y convertirlo en muebles, suelos o material de construcción, el carbono permanece confinado dentro del producto de madera durante su vida útil. De hecho, si el consumo de madera en Europa se incrementara solamente un 4 %, cada año se almacenarían en productos madereros 150 millones de toneladas de CO2 adicionales*.



Reciclaje del carbono

Según como se deseche, un producto de madera puede seguir almacenando el carbono incluso después del fin de su vida útil. ¿Cómo? Pues reciclándolo o reutilizándolo. Por ejemplo, optando por la madera reciclada (recuperada de suelos viejos, graneros, traviesas de tren, etc.), también se sigue manteniendo la atmósfera más limpia.

Una huella ecológica baja

Además de almacenar carbono, los productos de madera pasan por un proceso de producción y fabricación que necesita poca energía. Esto significa que, en comparación con otros materiales, los productos de madera presentan una «huella de carbono» mucho más baja. En resumen, como material de construcción, la madera constituye una solución más ecológica para luchar contra el cambio climático.

*Fuente: www.houtgeeftzuurstof.be.