Utilizar un suelo blanco para añadir personalidad a una estancia

No sorprende que los suelos blancos sean cada vez más populares. No solo hacen que una estancia parezca más espaciosa y luminosa, sino que también son la base ideal para experimentos de diseño poco convencionales. Descubra cómo integrar un suelo blanco en su interior.



Del minimalismo moderno al acogedor estilo marino

Los suelos blancos pueden funcionar en cualquier estilo, de lo moderno a lo tradicional. ¿Le gusta la simplicidad minimalista? Opte por un suelo blanco con un acabado brillante y añada en la estancia unas cuantas piezas decorativas o artísticas o muebles que atraigan la mirada. ¿Prefiere el aspecto tranquilo de un estilo de playa? En ese caso, la madera en blanco decapado es perfecta para usted.

No obstante, independientemente del estilo, asegúrese de añadir algunas notas de color. De esa forma, evitará el aspecto de hospital. El azul y el verde, por ejemplo, pondrán un toque apacible pero vibrante.


Madera de arce: la crème de la crème de los diseñadores

Si busca un toque que vaya algo más allá, eche un vistazo a la madera de arce. Es conocida por su solidez y durabilidad, pero también sigue siendo una firme favorita entre los decoradores profesionales. Su efecto crema añade suavidad a cualquier interior. Además, si se combina con otros tonos claros, el arce puede agrandar visualmente una estancia. Los suelos laminados de arce de Quick-Step, por ejemplo, crean un ambiente de sensación amplia, permitiendo destacar otros elementos del interior.

¿Y la limpieza?

Desde un punto de vista práctico, evalúe detenidamente las necesidades de limpieza antes de elegir unos suelos blancos. Un acabado con textura, por ejemplo, disimula en cierta medida el polvo y la tierra. Si no desea barrer con demasiada frecuencia, evite los acabados brillantes para sus suelos blancos.